La defensa del tatuador de San Sebastián encarcelado por distintos delitos de índole sexual como el acoso y los abusos ha solicitado la citación como testigo en este caso de un hombre que supuestamente habría «espoleado» en las redes sociales a personas que «nunca» antes habrían sospechado que fueron «abusadas» para interponer denuncias por estos hechos.

Los abogados que representan al tatuador en este asunto, los letrados Fernando Pamos y Cristina Morcillo, realizaron esta solicitud el pasado mes de marzo ante el Juzgado de Instrucción número 3 de la capital guipuzcoana, que rechazó su petición en una decisión que, según han señalado hoy a EFE fuentes del caso, ha sido recurrida en apelación ante la Audiencia de Gipuzkoa.

Se da la circunstancia de la que la Audiencia de Gipuzkoa también está pendiente de resolver otra solicitud de la defensa para que, mientras dura la instrucción, se ponga en libertad a su cliente, quien en la actualidad permanece en prisión provisional por estos hechos.

La solicitud para que se tome declaración al citado testigo, a la que hoy ha tenido acceso EFE, reclama la comparecencia de este supuesto testigo ante el Juzgado de Instrucción para que declare sobre su presunta actividad para «imputar, defenestrar y hundir» al investigado, así como para «contar qué intereses tiene en el mundo del tatuaje y si le venía bien la ristra de denuncias que alentó».

En este mismo escrito, denuncia ante el «órgano instructor» la existencia en este caso de un «efecto llamada» que, en su opinión, se puso en marcha en este caso y que «pudo abrir» una cierta «persecución contra el imputado».

El texto aclara, en este sentido, que «en muchas ocasiones la aparición de una nueva denunciante» puede estar relacionada «con una distorsión de la realidad fruto de lo leído» y una presunta relación de «mimetismo» con el resto de presuntas víctimas.

«¿Cómo es posible que mujeres adultas salgan del establecimiento -del tatuador- sin ningún menoscabo ni sospecha de irregularidad y, de pronto, desde el maldito efecto llamada -de las redes sociales- se conviertan en víctimas?», se pregunta la defensa en su documento.

Por otra parte, los letrados del investigado han solicitado también ante el Juzgado de Instrucción que se extraigan «íntegras» las conversaciones del tatuador a través de una conocida aplicación de mensajería y varias de las denunciantes mantenidas después de haberse realizado los tatuajes solicitados al investigado.

Según informó el pasado mes de marzo el Ayuntamiento de San Sebastián, el número de denuncias cursadas contra el tatuador asciende ya a 21, dos de ellas procedentes al parecer de fuera del País Vasco.

La investigación del caso comenzó «de oficio» después de que una mujer colgara en su perfil de Facebook que había sido acosada sexualmente por un tatuador en un establecimiento de San Sebastián.

Posteriormente, la unidad de investigación de la Guardia Municipal recabó información a través de la colaboración ciudadana y comenzaron a registrarse nuevas denuncias, varias de ellas «tipificadas como delitos penales relacionados con el acoso o el abuso sexual», por lo que se procedió al arresto del tatuador cuyo ingreso en prisión provisional fue decretado por el juez.

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