Ni la Fiscalía ni las acusaciones particulares han pedido que se revise su situación y esperan a que la Audiencia de Gipuzkoa se pronuncie

Jack Estrada, el tatuador de Donostia condenado por agredir sexualmente a diez mujeres, seguirá en libertad provisional hasta que la Audiencia Provincial de Gipuzkoa se pronuncie por los recursos presentados por la Fiscalía, que pide una pena mayor a los once años y medio que se le han impuesto, y por su defensa, que pide su absolución. Ninguna de las partes ha solicitado que se revise la situación del acusado, en libertad desde el pasado mes de octubre, por lo que permanecerá libre hasta que el tribunal se pronuncie, lo cual podría demorarse entre uno y tres meses.

La sentencia se dio a conocer hace dos semanas. En un texto que recogía con detalle los casos de diez mujeres que habían denunciado a Estrada, el juez estimó que este es culpable de once delitos cometidos sobre una decena de víctimas: tres de agresión sexual, seis de abusos sexuales, uno de coacciones y otro contra la intimidad y la propia imagen. Desde un primer momento la defensa del acusado, ejercida por Cristina Morcillo, mostró su disconformidad con la sentencia y confirmó que iba a recurrir la misma ante la Audiencia de Gipuzkoa para volver a solicitar su absolución. Días después la Fiscalía de Gipuzkoa decidió recurrir el fallo, por entender que algunos delitos pueden ser castigados con mayores penas, si bien desde el Ministerio Público no quisieron facilitar más detalles acerca del mismo.

Estos recursos provocan que la sentencia no sea firme hasta el pronunciamiento de un tribunal de la Audiencia, lo que podría tardar entre uno y tres meses, aproximadamente. Durante esa espera, Estrada seguirá disfrutando de su libertad.

Tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares solicitaron ante la Audiencia su reingreso en prisión cuando el juez le dejó en libertad en la última vista del juicio. Entonces, el tribunal decidió mantenerlo libre, aunque le impuso unas medidas más restrictivas, como presentarse ante el juzgado más frecuentemente y la prohibición de salir de territorio Schengen. Es por esta razón que las partes han optado por no volver a solicitar su ingreso en prisión y esperar a que la Audiencia revise la sentencia para confirmarla, modificarla o revocarla.

DIARIO VASCO

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